Dieta de Cerebros




Desayuno: "Tortilla de Cerebros Hippies" o "Revoltillo de Almas Libres". El desayuno es la comida más importante del día, y que mejor que empezar con un poco de cerebro despreocupado, de esos que te provoca tomar de la mano, sentir el calor, y salir a pasear por una colina, o bajo la lluvia, que se concentran en las cosas simples de la vida, en el hoy, en el ahora. De los que te hacen sentir natural por momentos, como si fueras indestructible, inmortal. Una excelente opción para degustar en caso de viajes largos.

Almuerzo: "Cerebro al Horno", sencillo de preparar, que contenga todas las actividades neuronales básicas, una delicia para paladares acostumbrados a la cotidianidad, las piezas están bañadas en salsa de rutina, trozos de monotonía, pero un sabor agridulce a estabilidad, la cocción se ajusta al tiempo libre del donante, se acompaña con arroz al "trabajo" y ensalada de "cansancio".

Merienda: "Cerebros vacíos": Bajos en calorías, no contienen nada, listos para ser acompañados con tu aderezo preferido: puede ser un bonito cabello, curvas o abdominales bien delimitados, piel brillante, y por supuesto ropa de marca, adherida al cuerpo, que no se sude ni con el primer reggaeton, ni con la última canción Trance. Su consumo en exceso ha demostrado que tiene consecuencias negativas irreversibles sobre la actividad neuronal.

Cena: "Marinera de Cerebros" Un cerebro cultural, probablemente son cerebros con una pizca de romero, marinados en su salsa, deliciosos para acompañar con una tertulia en un café, lleno de pinturas, de experiencias bajo la luna que se expresan en armoniosas melodías, jugosos de creatividad, listos para ser servidos en reuniones sociales elitescas, o en ocasiones para cenas solo entre dos. Un poco de queso "de halagos" siempre hace que sepan mejor.

Postre: "Mousse de Cerebro" Para terminar la noche un toque dulce. En el supermercado buscas el cerebro más acaramelado, dulce, cariñoso, empalagoso, dependiente, aquel que no deja de tocarte, de darte besos, acariciarte, rozarte. Lo espolvoreas con un toque de seducción, lo dejas macerar por unos 15 minutos en "sirope precoital", y luego simplemente te sientas a disfrutar de la preparación. Este plato es para dos personas, máximo tres. Ten mucho cuidado a la hora de cocinar de no dejar restos de obsesión, celos, o dependencia excesiva, porque pueden terminar dejando un sabargo amargo al resultado.

y buen provecho...

Comentarios

tnf25 ha dicho que…
mmm, esta balanceada la dieta, he de decir…
Sekas ha dicho que…
exquisito, tal y como lo hacía Hannibla... jajaja
Anónimo ha dicho que…
What necessary phrase... super, magnificent idea
Marta Elena ha dicho que…
Tenía años sin entrar a tu blog! buenisimo, estamos también por @elgutoesmio en Twitter y tu?

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